EL TIEMPO, en una estampilla conmemorativa por sus 100 años. La plantilla se hizo con la ayuda de la imprenta Patriótica del Instituto Caro y Cuervo.
Artículo publicado el 11 de diciembre de 2011 en el periódico El Tiempo.

Para su realización se hizo una réplica en plomo de la primera página de 1911.
Este martes, 4-72 emitirá el sello postal conmemorativo de los 100 años de este diario. El evento de lanzamiento se llevará a cabo en la Casa de Nariño.
La estampilla, que tendrá un valor facial de $ 4.000 y de la que se emitirán 100.000 ejemplares, muestra una reconstrucción de la plantilla de impresión de la primera página de la primera edición del periódico. Su concepto y diseño fueron seleccionados tras una convocatoria pública.
Beiman Pinilla, creador de la pieza elegida, afirma que "la imagen busca representar cómo ha evolucionado la producción del diario, desde los tiempos de los linotipos de plomo hasta la época actual, en la que estamos tan integrados con las nuevas tecnologías".
La réplica que aparece en la estampilla fue realizada con la ayuda del Instituto Caro y Cuervo (véase nota anexa) y fue donada por esa institución a EL TIEMPO Casa Editorial, que la conservará en sus instalaciones.
El área de Filatelia y Servicios Postales de 4-72, que suele ser la encargada de diseñar los materiales filatélicos, esta vez hizo una excepción y acogió el diseño de Pinilla. Según Juan Ernesto Vargas Uribe, presidente de 4-72, la pieza "honra el esfuerzo, la iniciativa, el espíritu emprendedor, el servicio social y la constancia que han llevado a EL TIEMPO a su primer centenario".
Santiago Cruz, miembro de la Federación Colombiana de Filatelia, dice que "el diseño de la rotativa y el cabezote se ve muy bien". Por su parte, Álvaro Herazo, otro coleccionista, afirma que "la estampilla será interesante para quienes llevan temas de periodismo y periódicos, y también para quienes se interesan por la colección de estampillas emitidas en Colombia". Leo Temprano, uno de los filatelistas más veteranos del país, recuerda que Hernando Santos Castillo, director de este diario entre 1981 y 1999, era un febril coleccionista de sellos postales. "Me reunía con él, hace ya muchos años, a hablar de estampillas", cuenta. A su juicio, la emisión es un honor para EL TIEMPO, pues "las estampillas reproducen lo más significativo del país".
Reviviendo la primera 'primera'
Así se consiguió la plancha de impresión que aparece en la estampilla
Parecía una misión imposible. ¿Dónde encontrar una imprenta donde se hicieran las cosas "a la antigua", como en 1911, es decir, con linotipos de moldes de aleación de plomo, composición con clisés y todas esas cosas que parecen destinadas a la nostalgia? La respuesta: la Imprenta Patriótica del Instituto Caro y Cuervo.
"Es un museo en movimiento", afirma Genoveva Iriarte, directora del Instituto. Fue abierta en 1963 y se halla en la sede campestre de la institución, cerca de Sopó (Cundinamarca). Su nombre es un homenaje a la imprenta en la que Antonio Nariño imprimió 'Los derechos del hombre'. Es el único lugar del país donde se confeccionan libros de la misma manera como se elaboró la primera edición de EL TIEMPO: Primero, un operario transcribe los textos en un linotipo. Cada renglón se graba en un lingote de plomo. Luego, los lingotes se acomodan línea por línea, hasta que las planchas de las páginas quedan completas. Esas planchas -como la que aparece en la estampilla- son llevadas a una impresora de tinta sólida, que las convierte en pliegos, que son doblados y cortados para armar los libros.
A fines del siglo pasado, mientras las demás editoriales vendían baratos sus equipos, el Instituto los compraba como los tesoros despreciados que eran. Además, según Iriarte, "los operarios han mantenido las máquinas como si fueran carros clásicos: lavadas y polichadas". Por eso, como cuenta José Eduardo Jiménez, director de la Imprenta, "el mantenimiento y el suministro de repuestos están asegurados por varios años".
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