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Museos

La fábrica de cerveza de los hermanos Cuervo

Cerveceria de cuervo

     Hasta el siglo XIX las bebidas fermentadas de mayor consumo eran la chicha, derivada comúnmente del maíz fermentado sin destilar, y el guarapo, hecho de jugo fermentado de caña de azúcar, piña o fique. Con el nacimiento de las primeras empresas cerveceras en Colombia, y en especial en Bogotá, el consumo de la chicha que reinaba en las clases populares de la época, empezó a disminuir1.

     Las bebidas fermentadas artesanalmente y de forma rudimentaria, o en algunos casos de manera semiindustrial, se vieron seriamente amenazadas con las producciones locales de cerveza cuyo consumo subía como la espuma.

Soy Rufino José Cuervo, cervecero y filólogo, antes que nada lo primero.2

     Los hermanos Cuervo decidieron unirse a una noble profesión: ser cerveceros. Después de haber fracasado en diversos negocios, Ángel y Rufino Cuervo Urisarri dedicaron más de un año en elaborar el producto, experimentarlo técnicamente y ponerlo en circulación. La fábrica la montaron adecuando el patio trasero de su casa en La Candelaria, donde hoy en día está el auditorio general del Instituto Caro y Cuervo.

     En 1868 inició la Fábrica de Cervezas Cuervo. Por más de 15 años contaron con la ayuda de Lino Casas (1911), destacado técnico bogotano de la industria cervecera3. Lograron así fortalecer la fábrica y presentar la “Cerveza de Cuervo” en la exhibición industrial de Bogotá en 1871. Su bebida resultó premiada con una mención honorífica.

     La cervecería fue creciendo día a día, con suficiente personal preparado para producir varias calidades de esta bebida: Pale Ale, Excelsior Ale, Porter y Bitter Ale.

     Ángel Cuervo se permitió usar su seudónimo para lucir su ingenio publicitario en anuncios de prensa, como el publicado en los periódicos locales de 18714:

“ROQUE, ROCA y ROQUETE, certifica: Que la Cerveza Porter que se vende a dos reales cada botella en la confitería del señor don Agustín Nieto (frente a la portería de Santo Domingo), es tan exquisita y confortante como la mejor inglesa. Así, pues, como amigo del mejoramiento social, la recomienda a todos los entecos y anémicos, ofreciéndoles que a poco tiempo de tomarla se pondrán más rubicundos y fornidos que el inglés más jayán. El fabricante tiene certificados de varios caballeros británicos, que acreditan que el Porter inglés no se aventaja al que él ha logrado fabricar a costa de largos estudios y de costosos ensayos.”

     Gracias a los beneficios de la cervecería, los hermanos lograron resolver la precaria situación económica en la que se encontraban y viajaron durante un año por Europa en 18785. Ángel y Rufino tenían gran interés por la industria y consiguieron los permisos para visitar varias fábricas, pues era importante observar los diferentes procedimientos para aplicarlos en su fábrica “Cerveza de Cuervo”, y así poder ofrecer una mejor calidad al público bogotano a su regreso.

     Ángel dejó sus impresiones en su libro Viaje a Europa. En este diario de viaje describe con asombro la primera visita a la cervecería Allsopp, en Inglaterra cerca de Derby, en donde “hay cerros de barriles y un ferrocarril para el servicio de la misma”. En el Reino Unido dieron un rápido recorrido por la fábrica Woodhead & Watson. Notan con satisfacción que el procedimiento de esta tradicional cervecería es el mismo usado por ellos. En Nuremberg, Alemania, visitan al señor Scharrer que los lleva a conocer cervecerías donde se informan sobre el lúpulo, su procesamiento y organización; aprenden, además, que en esta región no la endulzan porque, según les informan, está prohibido6.

     Ángel y Rufino José Cuervo regresan a Bogotá y en 1882 deciden vender la fábrica a Mamerto Montoya. Con el dinero de la cervecería se instalan definitivamente en París. Así vivieron y se consagraron por entero a sus pasiones en la Ciudad Luz: la filología y la literatura.

1.    Plano, R. (2011). La industria cervecera en Colombia. Biblioteca Virtual del Banco de la República. Consultado el 21 de agosto de 2016, desde http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/revistas/credencial/agosto2011/cerveza-industria
2.    Mejía, M. (2011). Cuervo. Medellín, Colombia: Otraparte editores.
3.    Instituto Distrital de Cultura y Turismo. (2004). Guía del Cementerio Central de Bogotá. Bogotá, Colombia.
4.    Vallejo, F. (2014). El cuervo blanco. Bogotá, Colombia: Alfaguara.
5.    Instituto Distrital de las Artes (Idartes). (2011). Rufino José Cuervo: una biografía léxica. Bogotá, Colombia: Libro al Viento.
6.    Cuervo, Á. (2001). Viaje a Europa. Bogotá, Colombia: Instituto Caro y Cuervo.

 





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