Medófilo Medina es el nuevo director del Instituto Caro y Cuervo

Este 13 de enero, en un acto de posesión presidido por Patricia Ariza, ministra de Cultura, el historiador Medófilo Medina aceptó el cargo de director general del Instituto Caro y Cuervo.

Medina es licenciado en Historia de la Universidad Nacional y Ph.D en Historia de la Universidad M.V. Lomonósov de Moscú. Es profesor emérito de la Universidad Nacional por sus 27 años de servicio como profesor de pregrado y posgrado en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas. También fue profesor visitante en la Universidad de Alcalá de Henares y la Universidad Pablo de Olavide, ambas en España; del programa de maestría en Historia de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en Ecuador y del Instituto de Estudios Hispanoamericanos de la Universidad Central de Venezuela.

El doctor Medófilo Medina ha hecho destacados aportes metodológicos e investigativos al desarrollo de la historia contemporánea como disciplina en el país y ha publicado libros y artículos sobre historia contemporánea de Colombia y Venezuela.

Algunas de sus publicaciones más destacadas son El rompecabezas de la paz; Historia común, memoria fragmentada: la enseñanza de la historia en América Latina: experiencias y reflexiones 2003-2005; El elegido Hugo Chávez: un nuevo sistema político; Venezuela: confrontación social y polarización política y Chávez: Una revolución sin libreto –esta última en coautoría con Margarita López Maya y Luis Lander–.

Durante el acto de posesión, el nuevo director del Instituto Caro y Cuervo resaltó que se siente muy comprometido con “la estimulante exigencia de ser colaborador del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes”. Asimismo, aseguró que no puede estar más satisfecho y tener más razones para este reconocimiento “al frente de una institución, que, como todas, está tejida de continuidades y discontinuidades (…)”.

“Si repasamos la historia del Instituto en el plano filosófico-político, seguramente, a estas alturas, estamos con la voluntad de proyectar aquellas primeras coordenadas de 1942 y su antecesor en el Ateneo, en la Biblioteca Nacional. Estamos en otra época, pero también hay continuidades. Y esas continuidades, venturosamente, están en el plano académico y científico. Comienzan por la terminación del Diccionario de Construcción Régimen de la Lengua Castellana, que Cuervo dejó en la letra e y que llegó a su culminación bajo la dirección del Instituto y bajo su gestión”, agregó en su discurso.

En esta foto se encuentran los asesores de la ministra de Cultura y los subdirectores administrativo y financiero del Instituto Caro y Cuervo.

En esta foto se encuentran los asesores de la ministra de Cultura y los subdirectores administrativo y financiero del Instituto Caro y Cuervo.

El nuevo director del ICC también se refirió a actividades que “se han visto fortificadas con las acciones en campos muy actuales de hace un tiempo hacia acá. Las realizaciones en el campo de las lenguas indígenas, el apoyo –que ofrece por principio constitucional– a aquellas comunidades, sobre todo a las que ven sus lenguas en peligro de extinción (…). Por supuesto, está la preocupación por los hablantes, pues son ellos los que hacen y construyen el idioma: españoles, latinoamericanos e incluso extranjeros. Pero si queremos darles proyección a las investigaciones que se han hecho, como el Diccionario de colombianismos –que es de una utilidad muy grande y es el mundo de los hablantes actuales–, espero que, en los planos cultural y científico, el Instituto Caro y Cuervo proyecte coordenadas anteriores y unas nuevas. En particular, yo quisiera ponerle la firma a un enunciado: la cooperación entre el Instituto Caro y Cuervo y el Ministerio de Cultura bajo esta concepción grande del ‘Estallido cultural’”.

Por su parte, Patricia Ariza, ministra de Cultura, afirmó que, en este momento, su cartera tiene una iniciativa en la que le gustaría vincular al ICC. “Queremos hacer una especie de colección sobre relatos de nación en la que relaten los que no han sido relatores sino que han sido relatados y relatadas. Por ejemplo, los jóvenes del estallido social. Que sean ellos los que relaten sobre el estallido. Que relaten las mujeres, que relaten los firmantes de la paz”.

Aunque este proyecto está en construcción, también manifestó su interés en “poner al país entero, en lo posible, en los grandes debates, en los grandes foros sobre los temas coyunturales y contemporáneos de Colombia. Sobre la paz total y la cultura. Todo desde la cultura por supuesto, desde las artes y los saberes. Queremos que el Instituto se vincule a estos proyectos”.

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