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Museos

Historia Casa Cuervo Urisarri

 

     La casa natal de Rufino José Cuervo Urisarri, testigo con más de 250 años de la historia de la lengua y la palabra en Colombia, donde hoy funciona una de las sedes del Instituto Caro y Cuervo (ICC), cuenta con cuatro salas para exposiciones temporales.

     Amplia y muy cómoda para su tiempo, la ahora casa  tiene las características generales de la arquitectura colonial: puerta central claveteada, ancho zaguán cubierto de grandes losas, jardín empedrado y cerrado por el frente con arquería y balcones que miran a la calle, cubiertos por un tejadillo de barro. Construida en el siglo XVIII, en la zona que acogía a las familias del poder político e intelectual, esta casa es hoy parte del centro histórico de Bogotá. Su primera dirección fue carrera Bolivia con calle 3 No. 52, y luego calle de La Esperanza No. 4 en el barrio de La Catedral. Hoy su nomenclatura urbana es calle 10 # 4 - 69, en el barrio La Candelaria.

     Los abuelos maternos de Rufino José Cuervo Urisarri fueron los primeros habitantes de este inmueble. Después de la familia Urisarri Tordesillas la casa tuvo otros dos propietarios, hasta que en 1837 fue comprada por Rufino Cuervo Barreto a petición de su esposa María Francisca Urisarri. En 1868 en la casa comenzó a funcionar una cervecería que Ángel Augusto Cuervo Urisarri fundó junto con su hermano, quien por esa época se presentaba así: “Soy Rufino José Cuervo, cervecero y filólogo, antes que nada lo primero”. Gracias a las ganancias que les dejó la venta de cerveza, los dos hermanos pudieron instalarse definitivamente en París en 1882, ciudad donde Rufino José vivió hasta su muerte dedicado al trabajo filológico.

     Al morir el último de los hermanos Cuervo Urisarri en 1937, la casa pasó a manos del departamento de Cundinamarca, que la convirtió en un hospicio para enfermas mentales. Años después fue abandonada y así permaneció hasta que en 1970 el entonces gobernador de Cundinamarca Joaquín Piñeros Corpas estableció la casa como sede del Instituto Caro y Cuervo, que la restauró entre 1970 y 1974. En 1974 el presidente Misael Pastrana le dio el carácter de casa museo literario y el 22 de julio de ese mismo año fue declarada patrimonio arquitectónico y cultural. En la actualidad, el ICC la sigue ocupando como su sede administrativa y casa museo con cuatro salas de exhibición, además la ha convertido en un espacio académico dedicado a la investigación y a la docencia.

     Visitar la casa de la familia Cuervo Urisarri permite rememorar a sus antiguos habitantes, imaginar las dinámicas de uso que ha tenido la casa a lo largo de su historia, recorrer las exposiciones temporales y participar de diversas actividades culturales y pedagógicas.

 

Foto Casa Cuervo Urisarri

Vista de la arcada desde la entrada, antes de la restauración de 1974

 

 

 

Historia hacienda Yerbabuena

 

Yerbabuena ha sido tradicionalmente reconocida como un espacio emblemático de la historia literaria de Colombia, pero también posee una memoria histórica que la convierte también en un espacio de la historia económica y social de Bogotá y sus alrededores, ya que su origen se remonta a mediados del siglo XVI, cuando se consuma la conquista española de la Sabana. De igual forma, desde una perspectiva de muy larga duración, Yerbabuena es un reducto de las diferentes manifestaciones de la ecología humana en la región, por lo que su historia puede remontarse desde la época prehispánica.

Existen, por lo tanto diferentes fases documentadas de la historia de la hacienda Yerbabuena: cuando el lugar remite al espacio natural y su ocupación humana, desde el año 10000 a.C. hasta 1549, cuando hace parte del reparto de tierras adjudicadas al conquistador Juan Muñoz de Collantes, de la hueste del fundador Gonzalo Jiménez de Quesada. A partir de entonces se identifica su historia como la sede de un importante abasto productivo para la economía colonial y republicana (1549-1851), de ahí la importancia que tuvo su compra por parte del empresario español Lorenzo Marroquín y de La Sierra en 1807.

Con el anterior estatus, también se reconoció a Yerbabuena como un escenario de disputa política a lo largo del siglo XIX: sus tierras, sus ganados y sus casas fueron un botín atesorado por los diferentes bandos de la guerra de Independencia, lo cual fue imitado durante las guerras civiles de 1854, 1861 y 1876. Ya por entonces la casa fue habitada por el escritor y político José Manuel Marroquín, quien documenta buena parte de su historia arquitectónica, económica y social en su obra En familia. Gracias a la recopilación de documentos propios y antiguos hecha por este personaje, es que también reconocemos a este predio como un lugar de producción literaria, lúdica y religiosa, en diferentes momentos que van de 1813 a 1828 y de 1851 a 1896, además del uso de la casa como colegio, uno masculino y otro femenino, en dos momentos de la segunda mitad del siglo XIX.

Su reconocimiento histórico y literario ha hecho que Yerbabuena sea un lugar rastreable no solo en la obra literaria de Marroquín, sino también de otros autores como José Antonio de Torres y Peña, Francisco Javier Caro, Tomás Rueda Vargas, Camilo Pardo Umaña o Eduardo Caballero Calderón, de igual forma, la casa de la hacienda fue escenario para la presentación de las composiciones del músico Juan Crisóstomo Osorio y tema de la obra pictórica de Ricardo Gómez Campuzano.

  

 Foto Hacienda Yerbabuena 

Vista de la Hacienda Yerbabuena, Ca. 1920

Misión y Visión


Misión

     Los Museos del ICC son espacios dinámicos que construyen participativamente una experiencia significativa en torno al patrimonio idiomático de la Nación y contribuir al bienestar y la confianza entre los colombianos.

Visión

     Lo Museos del ICC son reconocidos por su contribución al bienestar y la confianza entre los colombianos a partir de sus buenas prácticas museológicas.

 

Gestión Museos

Fabricación europea

Sombrilla que perteneció a María Francisca Urisarri de Cuervo {Detalle del cabo}
Ca. 1850
Talla en madera, marfil, alambre y textil
Reg. P00039
Colección ICC (1974)

 [Fotografía de Camilo Gómez C. 2016]

 

Museo de Yerbabuena   

La hacienda Yerbabuena es una de las más famosas de la sabana de Bogotá. Fue propiedad de la familia Marroquín durante el siglo xix. En ella transcurrió la mayor parte de su vida y escribió algunas de sus mejores obras el gramático y expresidente José Manuel Marroquín: En familia, El moro, Blas Gil, Entre primos y otras, algunas de ellas editadas por el Instituto Caro y Cuervo (icc). Allí solían realizarse tertulias literarias y ensayaban representaciones dramáticas los representantes del movimiento romántico del siglo xix en Colombia. Hacia 1855 funcionó en Yerbabuena el colegio dirigido por don Juan Antonio Marroquín, en el cual estuvieron internados José Eusebio Caro y, años más tarde, su hijo Miguel Antonio.

El Museo de Yerbabuena, que cumple la misión docente de enseñar a los visitantes sobre las manifestaciones culturales regionales representadas en los objetos que allí se conservan, fue creado el 26 de septiembre de 1956 mediante la resolución 2966-BIS del Ministerio de Educación. Este museo indaga en los valores del movimiento cultural y artístico denominado romanticismo, principalmente como actitud vital y tendencia literaria, y evidencia la profundidad de la huella romántica en la vida colombiana, especialmente durante el xix. En el Museo de Yerbabuena el público encuentra colecciones de pintura de caballete, artes gráficas, escultura, documentos y mobiliario.

En la misma sede se abrió al público, el 16 de julio 1962, la Muestra Etnográfica del icc, que consiste en una colección de 1200 objetos populares, usados por los campesinos colombianos, recogidos principalmente desde 1956 hasta 1978, años durante los cuales los investigadores del icc recorrieron casi todo el territorio nacional haciendo 262 encuestas para el Atlas Lingüístico-Etnográfico de Colombia (alec).

Por problemas estructurales en las cubiertas del inmueble, el Museo de Yerbabuena cerró sus puertas al público en el año 2012. Sin embargo, el icc ha decidido reabrirlo de acuerdo con un proyecto de restauración inmueble que se viene desarrollo en tres etapas. Etapa I (julio-diciembre de 2013): reforzamiento de las cubiertas; Etapa II (junio-diciembre de 2014): acabados (pintura mural de la capilla, cielos rasos, muros, carpintería); y Etapa III (mayo-septiembre de 2016): restauración integral del granero, jardines, ajustes de la Casa Marroquín y reserva de pintura de caballete. En colaboración con el Instituto Humboldt se restauraron el jardín central de la casa (recreando un jardín del siglo xix con plantas endémicas y exóticas), los jardines circundantes y el humedal (para recrear el ambiente).

Actualmente el equipo de gestión de museos del ICC adelanta el diseño de guiones y museografía, junto a la planificación de las futuras etapas de intervención: 

Etapa 1. Infraestructura. Esta etapa debe concentrarse en acondicionar las redes que permiten hacer operante el Museo en términos de infraestructura física. Se debe adecuar el cableado eléctrico, hacer el montaje de iluminación museográfica en las salas, iluminación arquitectónica, sistema de alarma, cámaras de seguridad, sensores y la extensión de un sistema de red WiFi que cubra la casa, el jardín y las oficinas. 

Etapa 2. Adecuaciones arquitectónicas y dotación de reservas. Se busca dotar a la casa de un sistema de panelera en yeso-cemento (Superboard o DryWall RH) sobre los muros de tapia para evitar que estos sean afectados por los montajes, además de permitir aislar las obras de la humedad que por capilaridad recorre los muros, de igual manera se deben dotar las reservas que permitan albergar de manera adecuada la colección. 

Etapa 3. Montaje de las salas y construcción museografía. Esta etapa está enfocada en construir las salas, la producción del entramado museográfico, vitrinas, bases, paneles y demás elementos que configuran el espacio expositivo, junto con el montaje y disposición de las obras. Se pueden considerar dentro de ella tres momentos, estudios y diseños, producción museográfica y por último montaje. 

 Foto Hacienda Yerbabuena

Corredor de la Casa Marroquín, primera etapa del Museo de Yerbabuena

[Fotografía de Camilo Gómez C. 2016]

Casa Cuervo Urisarri

A partir del año 2015, el Instituto Caro y Cuervo (ICC) ha repensado los cuatro espacios de exhibición de la casa Cuervo Urisarri y sus tres patios como un laboratorio de prácticas expositivas. De acuerdo con Rosanna Pavoni, en su texto del 2012 Casas museo: una tipología de museos para poner en valor, dichas prácticas pueden ser un “puente entre la experiencia individual y una completa y compleja red de saberes -saber político, cultural, artístico, productivo- y ofrecer al visitante el resultado de esta combinación, en la cual la microhistoria y la macrohistoria encuentran una síntesis narrativa eficaz”. Así, la interpretación de las casas museo abarca los aspectos histórico, arquitectónico, cultural, artístico y social.

En 1974, año en el que se restauró y abrió al público la casa Cuervo Urisarri, se planeó que junto a las salas de exhibición la casa albergaría espacios dedicados a cumplir con los objetivos académicos y administrativos del ICC. Desde esa fecha, hasta nuestros días, la casa se ha ido transformando de un apacible refugio de habitación familiar a una dinámica sede para el centro de altos estudios.

Con el objetivo de hacer conocer y apreciar cada vez más el patrimonio del ICC, se han realizado intervenciones y exposiciones de corto, mediano y largo plazo en los diferentes espacios. Las muestras utilizan todo tipo de colecciones relacionadas con la vivienda, los procesos educativos y los temas investigativos propios del ICC. Con ello buscamos rebatir el mito de que una exposición es una verdad revelada o un tema agotado por un experto, y planteamos invitaciones flexibles para aproximarse con confianza a la historia y disfrutar así de una experiencia que nos resulte familiar a todos: el acto de habitar una casa, esta casa.

Las buenas prácticas en estos espacios se cimentan en los pilares de la seguridad, la sostenibilidad, el liderazgo y la categorización, de acuerdo con las disposiciones explícitas del Consejo Internacional de Museos (Icom, por sus siglas en inglés) y su Comité Internacional de Casas Museo Históricas (Demhist, por sus siglas en inglés). Para ello, estamos construyendo el Plan Museológico del ICC 2015-2025.

Si usted tiene alguna propuesta, comentario o sugerencia agradecemos que nos escriba a nuestro correo electrónico museos@caroycuervo.gov.co


Entrada principal de la Casa Cuervo Urisarri

[Fotografía de Camilo Gómez C. 2016]

 

 

Patio Rufino Cuervo Barreto 

     Hacia la mitad del siglo XIX el dueño de esta casa fue Rufino Cuervo Barreto, político, diplomático, estadista y periodista que nació en Tibirita (Cundinamarca) el 28 de julio de 1801 y murió en Bogotá el 21 de noviembre de 1853. Estudió en el Colegio del Rosario en Bogotá y obtuvo el grado de doctor en Derecho Civil y Canónico. Desde 1823 desempeñó cargos públicos, entre los que se cuentan el de ministro plenipotenciario de la nueva Granada en el arreglo de la deuda externa, fue diplomático en el Ecuador, secretario de Hacienda y magistrado de la Corte Suprema.

     Durante una visita que el general Tomás Cipriano de Mosquera (1798-1878) realizó en su primera presidencia (1845-1849) a Antioquia y a la Costa, el vicepresidente Cuervo Barreto lo reemplazó en su cargo, del 14 de agosto al 14 de diciembre de 1847. En 1849 fue candidato del Partido Conservador a las elecciones presidenciales, y se enfrentó a José Joaquín Gori (1798-1868), su copartidario, y a José Hilario López (1798-1869), quien resultó elegido.

     Cuervo fue también un activo periodista. Participó en la redacción de La Miscelánea, periódico fundado en 1825; colaboró en La Bandera Tricolor, de oposición al Libertador, en 1826; hacia 1828 defendió el centralismo a través de El Constitucional de Popayán; y en 1832 dirigió El Cultivador Cundinamarqués o Periódico de la industria agrícola y de la economía doméstica, que tenía por objetivo popularizar los conocimientos agrícolas.

     Sus hijos Ángel Augusto y Rufino José publicaron en 1892, en dos tomos, su biografía titulada Vida de Rufino Cuervo y noticias de su época. En el capítulo sexto de esta obra, titulado“Recuerdos íntimos”, los hermanos describen así a su padre:

(…) Profesaba el principio de que más vale deber dinero que visitas, lo cual, sabido el orden escrupuloso que
mantenía en sus negocios, encarece debidamente la puntualidad con que cultivaba sus relaciones; y no
limitándose a meras formas y manifestaciones vanas de amistad, prestaba servicios con la mayor prontitud
y delicadeza. En consecuencia, muchas familias lo miraban como de la casa; los primeros ensayos
pasaderos de dibujo o de labores femeniles eran dedicados a él; tenía innumerables compadres y ahijados,
entre los cuales hemos contado algunos de nuestros buenos amigos y compañeros de aficiones literarias.

Edouard Vienot

(Fontainebleau, Francia; 13.9.1804-1870)
Rufino Cuervo Barreto
París, 1841
Pintura (óleo sobre lienzo)
Reg. P00065
Colección ICC (1974)

 [Fotografía de Camilo Gómez C. 2017]

Patio María Francisca Urisarri

 

     Nació en 1805. Contrajo matrimonio a los 21 años de edad con Rufino Cuervo Barreto, un joven cuatro años mayor que ella, nacido en Tibirita (Boyacá), quien en 1820 se había establecido en Bogotá. María Francisca Urisarri de Cuervo dio a luz siete hijos, tres de ellos muertos a temprana edad.

     En el contexto de las luchas de Independencia y de las guerras civiles del siglo XIX, María Francisca se ciñó al canon de comportamiento de la época: mujeres que en la buena y mala fortuna mantuvieron la dignidad de un hogar ejemplar; matronas piadosas, modestas, talentosas y de admirable trato. Sin embargo, una investigación puntual y detallada sobre la señora Urisarri de Cuervo está pendiente en el Instituto Caro y Cuervo, que en el 2015 recibió una donación de cartas y documentos relacionados con ella.

     Como dato curioso, el investigador Mario Germán Romero relata que María Francisca preparaba todos aquellos manjares que, conforme a la tradición de sus mayores, eran de ordenanza en especial por los días de Navidad, y nos ofrece una cita del mismo Cuervo:

Allí las empanadas crecidas y doradas, las hojaldres, los buñuelos en todas sus formas de pestiños,
hojuelas, rosquillas y quién sabe cuántas más, nadando en clarísimo almíbar y engalanados con la flor de la borraja; el guarrús,
el masato y la aloja que formaban el refresco, acompañados de bizcochuelos y variada abundancia de colación.*

     Doña María Francisca murió a los 64 años de edad, el 23 de marzo de 1869, en esta su casa, rodeada por sus cuatro hijos: Luis María, Antonio Basilio, Ángel Augusto y Rufino José. Es probable que el quinto, Carlos Nicolás, hubiera muerto para entonces o que estuviera en Inglaterra.

 

Edouard Vienot

(Fontainebleau, Francia; 13.9.1804-1870)
María Francisca Urisarri Tordesillas
París, 1841
Pintura (óleo sobre lienzo)
Reg. P00079
Colección ICC (1974)

[Fotografía de Camilo Gómez C. 2017]

Cerveza de Cuervo

 

     Hasta el siglo XIX las bebidas fermentadas de mayor consumo eran la chicha, derivada comúnmente del maíz fermentado sin destilar, y el guarapo, hecho de jugo fermentado de caña de azúcar, piña o fique. Con el nacimiento de las primeras empresas cerveceras en Colombia, y en especial en Bogotá, el consumo de la chicha que reinaba en las clases populares de la época, empezó a disminuir.

     Las bebidas fermentadas artesanalmente y de forma rudimentaria, o en algunos casos de manera semiindustrial, se vieron seriamente amenazadas con las producciones locales de cerveza cuyo consumo subía como la espuma.

Soy Rufino José Cuervo, cervecero y filólogo, antes que nada lo primero.

     Los hermanos Cuervo decidieron unirse a una noble profesión: ser cerveceros. Después de haber fracasado en diversos negocios, Ángel y Rufino Cuervo Urisarri dedicaron más de un año en elaborar el producto, experimentarlo técnicamente y ponerlo en circulación. La fábrica la montaron adecuando el patio trasero de su casa en La Candelaria, donde hoy en día está el auditorio general del Instituto Caro y Cuervo.

     En 1868 inició la Fábrica de Cervezas Cuervo. Por más de 15 años contaron con la ayuda de Lino Casas (1911), destacado técnico bogotano de la industria cervecera. Lograron así fortalecer la fábrica y presentar la “Cerveza de Cuervo” en la exhibición industrial de Bogotá en 1871. Su bebida resultó premiada con una mención honorífica.

     La cervecería fue creciendo día a día, con suficiente personal preparado para producir varias calidades de esta bebida: Pale Ale, Excelsior Ale, Porter y Bitter Ale.

     Ángel Cuervo se permitió usar su seudónimo para lucir su ingenio publicitario en anuncios de prensa, como el publicado en los periódicos locales de 1871:

“ROQUE, ROCA y ROQUETE, certifica: Que la Cerveza Porter que se vende a dos reales cada botella en la confitería del señor don Agustín Nieto (frente a la portería de Santo Domingo), es tan exquisita y confortante como la mejor inglesa. Así, pues, como amigo del mejoramiento social, la recomienda a todos los entecos y anémicos, ofreciéndoles que a poco tiempo de tomarla se pondrán más rubicundos y fornidos que el inglés más jayán. El fabricante tiene certificados de varios caballeros británicos, que acreditan que el Porter inglés no se aventaja al que él ha logrado fabricar a costa de largos estudios y de costosos ensayos.”

     Gracias a los beneficios de la cervecería, los hermanos lograron resolver la precaria situación económica en la que se encontraban y viajaron durante un año por Europa en 1878. Ángel y Rufino tenían gran interés por la industria y consiguieron los permisos para visitar varias fábricas, pues era importante observar los diferentes procedimientos para aplicarlos en su fábrica “Cerveza de Cuervo”, y así poder ofrecer una mejor calidad al público bogotano a su regreso.

     Ángel dejó sus impresiones en su libro Viaje a Europa. En este diario de viaje describe con asombro la primera visita a la cervecería Allsopp, en Inglaterra cerca de Derby, en donde “hay cerros de barriles y un ferrocarril para el servicio de la misma”. En el Reino Unido dieron un rápido recorrido por la fábrica Woodhead & Watson. Notan con satisfacción que el procedimiento de esta tradicional cervecería es el mismo usado por ellos. En Nuremberg, Alemania, visitan al señor Scharrer que los lleva a conocer cervecerías donde se informan sobre el lúpulo, su procesamiento y organización; aprenden, además, que en esta región no la endulzan porque, según les informan, está prohibido.

     Ángel y Rufino José Cuervo regresan a Bogotá y en 1882 deciden vender la fábrica a Mamerto Montoya. Con el dinero de la cervecería se instalan definitivamente en París. Así vivieron y se consagraron por entero a sus pasiones en la Ciudad Luz: la filología y la literatura.

 

E. Fichot (impresor)

(activo en París 1860-1880)
Logotipo Cerveza de Cuervo
Ca. 1871
Impresión (tinta sobe papel)
Reg. P00047
Colección ICC (donado por Rafael Villamizar Martínez, 1974)

 

 

Patio de los Lingüistas

 

En el siglo XIX, el área del patio trasero, o tercer patio, estaba conformada por los cuartos de servicio, el lavadero y la cocina. Era un lugar apartado y casi vedado para los “señores” y para los hijos e hijas de la familia. Además, suponía el contacto con la naturaleza, pues allí se encontraban la huerta y los animales*.

     Desde el año 2015 el nombre de este patio hace referencia al estudio científico de la estructura de las lenguas naturales y al de su evolución histórica, de su estructura interna y del conocimiento que los hablantes poseen de su propia lengua, denominado lingüística (del latín lingua, “lengua”).

     A este patio se trasladaron los bustos conmemorativos de Miguel Antonio Caro y de Rufino José Cuervo para acompañar la escultura del poeta, filólogo, educador y jurista venezolano Andrés de Jesús María y José Bello López nacido el 29 de noviembre de 1781 en Caracas y fallecido el 15 de octubre de 1865 en Santiago de Chile. Entre las obras de Bello están: Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos, Principios del derecho de jentes, Código Civil de Chile, Silva a la agricultura de la zona tórrida y Resumen de la historia de Venezuela.

     El Seminario Andrés Bello es la unidad docente del Instituto Caro y Cuervo. Desde su fundación en 1957, el Seminario se ha encargado de formar investigadores y docentes en los campos de la Lingüística, la Literatura y el Patrimonio Inmaterial de Colombia e Hispanoamérica. Hasta 1980 el Seminario otorgó títulos de especialización, y entre 1983 y 2004 ofreció dos programas de maestría: uno en Lingüística Española y otro en Literatura Latinoamericana.

     En la actualidad, el Seminario ofrece los siguientes programas de maestría: Literatura y Cultura, Lingüística, Enseñanza del Español como Lengua Extranjera y Segunda Lengua (ELE), y Estudios Editoriales. También ofrece diplomados presenciales en Lenguas Clásicas (latín, griego antiguo, árabe clásico), en Lingüística Computacional y en Escritura Creativa, y diplomados en ELE, en la modalidad presencial y en la virtual, además de cursos, talleres y demás actividades para documentar, consolidar y enriquecer el patrimonio idiomático de la Nación.

 

Santiago Cárdenas
(Bogotá, 1937)
Andrés Bello
1993
Grabado 153/200
Registro P00089
Colección ICC

 

Directorio

Gestión de Museos
museos@caroycuervo.gov.co
+57 (1) 3422121 ext. 141

Juan Darío Restrepo Figueroa
juan.restrepo@caroycuervo.gov.co
Coordinador Gestión de Museos

Melissa Solórzano Toro
melissa.solorzano@caroycuervo.gov.co
Conservadora - Restauradora de bienes muebles

Carlos Mario Buelvas Zapata
carlos.buelvas@caroycuervo.gov.co
Registrador

H. Camilo Gómez Camargo
hector.gomez@caroycuervo.gov.co
Comunicador educativo

Cesar A. Mackenzie Trujillo
cesar.mackenzie@caroycuervo.gov.co
Investigador de las colecciones

Daniel Felipe Arias Escobar
felipe.arias@caroycuervo.gov.co
Historiador de las colecciones

Julián Antonio Sossa Delgado
julian.sossa@caroycuervo.gov.co
Arquitecto museógrafo

Museo Yerbabuena

 Autopista Norte. Kilómetro 9 más 300 metros

Casa Cuervo Urisarri

  Calle 10 # 4-69, Bogotá, Colombia

Preguntas frecuentes

1. ¿Cuáles son los horarios de la Casa Cuervo Urisarri?

Horarios de las salas de exposición
Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes 
9:00 a.m. a 5:00 p.m. 

Sábado Domingo
Cerrado

El acceso a las salas termina 30 minutos antes del cierre del Museo

2. ¿Cómo hago una reserva para la visita de un colegio o institución al Museo?

Comunicarse con el área de Gestión de museos / Comunicación educativa.
museos@caroycuervo.gov.co / Tel. 3422121 ext. 141

3. ¿Cuáles son las tarifas de ingreso al Museo?

Entrada gratuita todos los días.

Las reservaciones para grupos escolares se realizan con el área de Gestión de museos / Comunicación educativa
museos@caroycuervo.gov.co / Tel. 3422121 ext. 141

4. ¿Cuáles son las tres formas en las que puedo acceder a los espacios y oferta cultural de la Casa Cuervo Urisarri?

- Los recorridos comentados se realizan de lunes a viernes a las 11 a.m. y 3 p.m., siempre y cuando otras actividades del área de Gestión de Museos no nos obliguen a cancelar el servicio.
- Las cuatro salas de exposición y el patio Rufino Cuervo Barreto pueden ser visitados de forma autónoma por nuestros públicos.
- Con cita previa al correo museos@caroycuervo.gov.co.

5. ¿Por qué el Museo de Yerbabuena no está abierto?

La ejecución del proyecto para el Museo de Yerbabuena puede considerarse en cinco etapas, de las cuales a la fecha solo se ha desarrollado parte de la primera, las etapas planteadas son:

- Restauración integral de la Casa Marroquín.
- Infraestructura.
- Adecuaciones arquitectónicas, dotación de reservas.
- Montaje de las salas y construcción museografía.
- Puesta en marcha, operación y mantenimiento del Museo.



 

 

     La vegetación de la Hacienda Yerbabuena sintetiza la historia de los procesos ambientales y culturales que han afectado a la Sabana de Bogotá durante milenios de ocupación humana. Cada especie que se conserva en este lugar es la constatación de la capacidad adaptativa de las diferentes formas de vida que pueblan la tierra, incluyendo al ser humano, ya que estas son, a su vez, un testimonio de la vida cotidiana, sus formas de producción e incluso la adopción de ideologías de quienes han transitado por aquí durante siglos.

“El espíritu de los jardines está íntimamente ligado con el espíritu de los pueblos que los sueñan y los realizan. Ellos tienen una intuición maravillosa para comprender el objeto de su existencia, y además la facultad de ocultar o mostrar su verdadera personalidad a las miradas de sus visitantes.”
Isabel Lleras de Ospina, Estampas arbitrarias (1956)

     Esa historia es la que queremos contar en este espacio, el cual lleva el nombre de Matilde Osorio Ricaurte (1831-1884), promotora de actividades educativas, artísticas y religiosas en su natal Bogotá y en diferentes lugares de la Sabana, como esta hacienda. Yerbabuena fue escenario de espectáculos teatrales, fiestas literarias y ceremonias católicas; fue también un colegio de niñas y hasta casa de auxilio para víctimas de las guerras civiles, todas obras dirigidas por Matilde desde 1853 (año en el que contrajo matrimonio con José Manuel Marroquín) hasta su muerte.

     Por su parte, la Hacienda Yerbabuena ha sido un símbolo de la cultura escrita en Colombia, así como un referente para la historia de los procesos sociales, políticos, económicos e intelectuales que han tenido lugar en la Sabana de Bogotá. Sin embargo, parece ser poco lo que el enorme acervo literario de la región le ha dedicado a su patrimonio vegetal y animal. Es por ello que en el recorrido por este jardín queremos develar y recuperar el lugar que tienen estas especies en la historia de Yerbabuena, no sólo dentro de los testimonios escritos, sino también en el carácter histórico que tiene su propia vegetación. Así, con este proyecto llevado a cabo entre el Instituto Humboldt y el Instituto Caro y Cuervo, confirmaremos o refutaremos la creencia de que la naturaleza ha tenido un lugar discreto o invisible en la memoria escrita de la Sabana.

 

Intervención permanente - Jardín Matilde Osorio Ricaurte
Matilde Osorio de Marroquín (Bogotá, 1831-1884)

 

 

 

 Estado del arte. Pintura en tiempos de desamortización

 

     El periodo transcurrido entre 1840 y 1870 es la era de la separación Iglesia-Estado y del esfuerzo desde las instituciones políticas por replantear las relaciones entre religión y sociedad en Colombia. En ese contexto el arte en la capital del país también cambió, especialmente de la mano de pintores que deambularon entre la herencia del arte religioso y el desarrollo de una pintura profana que encontró en el retrato su expresión más solicitada.

     Esos son los temas que aborda la exposición Estado del arte, a partir de un acercamiento a la obra de pintores colombianos como José María Espinosa, Luis García Hevia, Máximo Merizalde o los hermanos José Miguel y José santos Figueroa. Además, a lo largo de este recorrido se aprecian temas, clientes y personajes que resultaron recurrentes para la pintura bogotana de la época.

     Esta exposición es un proyecto conjunto entre el Instituto Caro y Cuervo y el Programa de Historia del Arte de la Universidad de los Andes. A partir de obras que hacen parte de las colecciones del Instituto, el Museo Nacional, el Museo Colonial y el Museo de Arte Religioso de Chiquinquirá, esta muestra busca responder qué pasó con la pintura en Bogotá durante la conformación de un Estado laico y qué significado tuvo esta experiencia de la modernidad en sus temas, técnicas e ideas.

 

[Fotografía de Carlos Muñoz, 2017]



 

 

 

Un gigante entre dos siglos. vida y obra de un diccionario

 

     El Diccionario de construcción y régimen es un proyecto lingüístico sin antecedentes en el idioma español. Fue iniciado por Rufino José Cuervo Urisarri (1844-1911) en 1872 y solo pudo terminarse hasta 1992, después de 120 años. Durante ese lapso el Diccionario necesitó de todo un instituto para su culminación, ya que mediante la Ley 5 de 1942 fue creado el Instituto Caro y Cuervo con el objetivo de continuar y terminar la obra que el filólogo de Bogotá había dejado inconclusa en París, ciudad donde murió.

     "El contexto en el que surge el Diccionario es la Colombia del último cuarto del siglo XIX, donde el poder político y la gramática son las dos caras de una misma moneda. Entre las élites bogotanas hay un espíritu de época que privilegia “el buen decir” y que lo entiende como una de las vías para construir la nación colombiana, su identidad y su carácter. Es notable la erudición de Cuervo: en una ciudad aislada de los centros de producción de conocimiento, el filólogo, y también cervecero, comenzó su obra, que estaba al nivel de las más avanzadas y actuales de su tiempo.

     "La historia de este diccionario, ante quienes muchos se rinden por admiración o por incomprensión, merece aún ser contada. Esta muestra pretende narrar el proceso histórico del Diccionario de construcción y régimen, valorar su importancia y explicar sus formas de uso, a través de los objetos que dejó, organizados de forma cronológica mediante libros, documentos e instrumentos de trabajo que permiten comprender más a fondo la experiencia del Diccionario.

 Un gigante entre dos siglos. Vida y obra de un diccionario
Exhibición de los primeros dos tomos facsimilares del Diccionario y de las Obras de Rufino J. Cuervo durante la Semana Panamericana. Biblioteca de Colón (OEA), Washington, 1956.


 

 

 

 El Ángel de la casa

    

A 42 años de la recuperación y apertura de esta casa como sede educativa, cultural y administrativa del Instituto Caro y Cuervo, hemos estimado que sus cuatro salas de exposición deben reflejar los hechos y personajes que la han habitado desde su construcción hasta nuestros días. Además, la conmemoración es la oportunidad para consolidar las acciones anuales de conservación preventiva y restauración que el ICC, con más de 2000 bienes de patrimonio cultural mueble, emprendió desde el 2014 a través del área denominada Gestión de Museos.

     Así, para conmemorar con esta exposición los 120 años del fallecimiento de Ángel Augusto Cuervo Urisarri, el ICC restauró los retratos que lo representan a él y a su hermano Ángel María. La presente exposición contextualiza el círculo familiar y de amigos de Rufino José Cuervo Urisarri a través de su hermano y compañero Ángel Augusto, con quien la crítica literaria ha sido injusta. El hecho de haber girado su vida, aparentemente, alrededor de la figura de su hermano el filólogo ha eclipsado sus méritos en el campo de las letras. En una carta a su amigo y vecino José Rafael de Pombo y Rebolledo (1833-1912), Rufino José escribía:

Yo por mi parte no sólo estimo, sino que aplaudo y reclamo el que se pongan en su punto los talentos de Ángel, protestando contra la mala fe de los que quisieran oscurecerlo a él poniéndome a mí sobre los cuernos de la luna.

     El ICC editó dos obras de Ángel y el público agotó los ejemplares de La dulzada en 1973 y Viaje a Europa en el 2001; aún quedan pendientes la ediciones críticas de sus escritos en las publicaciones seriadas El Bien Público, La América y El Pasatiempo, todos firmados con el pseudónimo de ‘Roque, Roca y Roquete’ (1870-1880). Los libros Conversaciones artísticas (1887), firmado con el seudónimo de ‘Moreli’, y Curiosidades de la vida americana en París (1893) constituyen hoy en día una rareza bibliófila. Antes de morir, Ángel Augusto dejó todavía dos novelas más: Dick (1895) y En la soledad, esta última inconclusa debido al cierre de Europa y América, la revista en que se publicaba.

     En este espacio los visitantes encontrarán cinco potenciales temas de investigación en los que seguiremos trabajando la construcción y difusión de una figura como la de Ángel Cuervo: los retratos de su infancia (que constituyen una rareza en la producción pictórica del siglo XIX), su entorno familiar, la relación con su hermano Rufino José, los documentos personales de Ángel que se conservan dentro del Fondo Rufino José Cuervo Urisarri, y su faceta como coleccionista, crítico de arte y escritor.





[Fotografía de Carlos Muñoz, 2017]



 

 

 

 

Título - Palabras de fe. Retratos de vidas espirituales

    

En Colombia, desde la época de la Colonia, la fe, la devoción a los santos y el fervor religioso han sido prácticas de las que el país se ha apropiado de maneras muy distintas: desde su manifestación lingüística en la cotidianidad, en expresiones populares como “Que Dios lo bendiga” –pronunciada algunas veces incluso por el presidente de la República en sus discursos–, hasta con la creación de espacios personalizados para la práctica individual de la devoción.

     En la Santa Fé de Bogotá del siglo XIX las relaciones de orden espiritual podrían darse de dos formas diferentes: de manera colectiva en las misas oficiales de la Iglesia o de manera individual en los oratorios personales situados al interior de las casas. Las mujeres de la época, de acuerdo con el código moral católico, debían circunscribirse al hogar y se les exigía una absoluta castidad. Fue principalmente por dicha razón que los oratorios, esos espacios consagrados a la oración y a la devoción a los santos, encontraron su lugar en el ámbito doméstico. Sin embargo, lo anterior no quiere decir que los hombres estuvieran por fuera de esta práctica devocional. Por ello, en esta exposición queremos presentar al hombre por cuya memoria se ha dado nombre a esta casa: Rufino José Cuervo Urisarri (1844-1911), ferviente creyente y practicante de la fe católica.

    Los trabajos de restauración de esta casa, realizados entre 1973 y 1974, dedicaron este espacio para la recreación de las dinámicas de los Cuervo Urisarri y las de otras familias santafereñas en torno a la fe. En esta muestra el visitante encontrará objetos testimoniales y devocionales, mobiliario y pintura de tema religioso que datan de los siglos XVII al XX. Las piezas aquí reunidas pertenecen al Instituto Caro y Cuervo y al Museo de la Independencia – Casa del Florero y fueron seleccionadas, en su gran mayoría, hace más de treinta años por el historiador Guillermo Hernández de Alba (1906-1988), asesor cultural del ICC y director-fundador del entonces denominado Museo del 20 de Julio de 1810.

Exposición actual - Palabras de fe. Retratos de vidas espirituales
[Fotografía de Camilo Gómez C. 2016]




[Fotografía de Carlos Muñoz, 2017]

 



 

 

Diccionario de Colombianismos

 

El Diccionario de colombianismos reúne voces propias del español de todas las regiones. Se caracteriza por ser un diccionario actual, con un vocabulario de uso frecuente, cotidiano, tan rico y variado como el país mismo. Con esta nueva expdición al patrimonio léxico colombiano, hemos querido contribuir al registro del español usado en Colombia.

La exposición itinerante la conformaron 25 afiches que fueron impresos y distribuidos por la delegación del ICC en España. La itinerancia en las sedes de los Institutos Cervantes en Europa fue posible gracias al apoyo de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería.  

Juntos pero no revueltos. Shakespeare y Cervantes 1616 . 2016

 

     La exposición Juntos pero no revueltos le propone al público reflexionar sobre las complejidades que encierran temas como el amor, los celos, la comida y la brujería, tanto en nuestra vida cotidiana como en las obras de Miguel de Cervantes [Alcalá de Henares, 1547 - Madrid, 1616] y William Shakespeare [Stratford-upon-Avon, 1564 - 1616]. Con ella el Instituto Caro y Cuervo conmemora durante el 2016 los cuatro siglos de la muerte de Cervantes y Shakespeare, grandes escritores de la literatura universal.

     Durante el recorrido de esta exposición las personas pueden apreciar dieciocho ediciones de obras de ambos autores, las cuales datan desde finales del siglo XVIII y hacen parte de la colección de libros antiguos de la Biblioteca Rivas Sacconi del ICC. Juntos pero no revueltos es una apuesta con la que el Instituto Caro y Cuervo pretende que las personas reflexionen sobre temas como el amor cortés, los celos y el honor de caballeros, las formas del comer en épocas de hambruna, y sobre brujas y seres fantásticos presentes tanto en las mentalidades del siglo XVII como en las de hoy día. El espacio de la exposición está pensado como un escenario en el que la gente, mediante diferentes elementos propios de la época en la que vivieron los dos escritores, pueda interpretar a los personajes centrales de la exposición.

Juntos pero no revueltos. Shakespeare y Cervantes 16-16 2016




 

 

 

El alma de ls palabras. Félix Restrepo Mejía, S.J.

 

     Las cartas permiten la expresión del yo, de esa primera persona que tuvo tanta dificultad en hacer su aparición en la narrativa. Ethopeia, se llama en teoría literaria, la manifestación del yo emotivo*. Esta exposición temporal es una reflexión alrededor de los testimonios epistolares de quien fuera el primer director del Instituto Caro y Cuervo.

     Félix Restrepo Mejía, S.J. (Medellín, 23.03.1887 – Bogotá, 16.12.1965), con una comprometida conciencia social, desde muy temprana edad sintió la necesidad de abordar muchos de los problemas de la sociedad de su tiempo. Ninguna incógnita para él parecía ajena, tanto así que llegó a ser uno de los mayores pedagogos y educadores para su época. Promoviendo propuestas como la participación de las mujeres en la educación universitaria, sin olvidar los problemas de la lengua y la cultura, los grandes temas de la era contemporánea atrajeron su atención y suscitaron un libro, un escrito o, siquiera una glosa atinada.

“Mi vida ha sido fecunda. Me encuentro rico en los momentos de emprender el viaje sin regreso”.**

     A lo largo de los últimos 70 años, el Instituto ha conservado un gran número de documentos intercambiados por directivas, investigadores y docentes que han contribuido con el conocimiento de la lengua en el país. Así, el Instituto Caro y Cuervo busca dar inicio a una línea de exposiciones temporales dedicada al género epistolar para visualizar el patrimonio documental y alejarlo de la equívoca noción de “archivo muerto”.

* Carmen Millán de Benavides. De usted atentamente. Manual de conservación de cartas y papeles personales, Editorial Pontifica Javeriana, 2009.
** Entre el tiempo y la eternidad, Talleres editoriales de Librería Voluntad, Bogotá, 1960.

El alma de las palabras. Félix Restrepo Mejía, S.J.

j

 

Retrato hablado. La imagen sobreviviente de Nariño

 

“Buen cuerpo, blanco, algunas pecas en la cara, ojo cuencudo o saltado, pelo rubio claro, boca pequeña, labios gruesos, belfo, habla suave, tono bajo y algo balbuciente”.

RETRATO HABLADO
Policía de Estado / 18.07.1797

Retrato hablado. La imagen sobreviviente de Nariño Retrato hablado. La imagen sobreviviente de Nariño

Juan Antonio Roda

(Valencia, España 19.11.1921 – Bogotá, Colombia 29.05.2003)
Magdalena de Ortega y Mesa de Nariño
1970
Pintura (óleo sobre lienzo)
Reg. 0116
Colección ICC – (Donación de Joaquín Piñeros Corpas)

Juan Antonio Roda

(Valencia, España 19.11.1921 – Bogotá, Colombia 29.05.2003)
Antonio Amador José de Nariño y Álvarez del Casal
1970
Pintura (óleo sobre lienzo)
Reg. 0117
Colección ICC – (Donación de Joaquín Piñeros Corpas)




Unas palabras y unas cosas. Fondo indígena en las colecciones del ICC

 

     El Instituto Caro y Cuervo (ICC), con el apoyo de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño (FUGGA), presentan 24 piezas del acervo patrimonial del Museo Lingüístico-Etnográfico. Los rituales de los pueblos, los textiles indígenas y los instrumentos musicales se relacionan en este espacio con las palabras y las cosas exhibidas.

     En el proceso de indagación del Atlas Lingüístico-Etnográfico de Colombia (ALEC), entre 1966 y 1980, investigadores del ICC llegaron a ocho pueblos indígenas de Colombia. En el proceso de indagación del , los encuestadores recolectaron objetos representativos de prácticas cotidianas de los habitantes en 264 localidades del país. A través de donaciones, compras e intercambios, se constituyó la Colección del Museo Lingüístico-Etnográfico y dentro de ella el Fondo Indígena del ALEC. Una colección con 81 piezas registradas, de las pueblos: Arhuaca, Kogui, Wayúu, Siona, Embera, Misak, Piapoko y Tikuna.

     En la actualidad, los pueblos étnicos de Colombia se encuentran en medio de tensiones sociales, culturales, políticas y económicas. A pesar de que la Constitución de 1991 los reconoce como ciudadanos colombianos con todos sus derechos y deberes, se ven enfrentados a una multitud de problemas en su cotidianidad: el desplazamiento forzado; las luchas por el territorio; la difícil situación de seguridad alimentaria; la salud entre muchos otros.

     Los cambios en la vida cotidiana de los indígenas colombianos, transforman sus maneras de relacionarse con el mundo. Es en un contexto como éste, de transformaciones profundas del pensamiento, que el equipo de Gestión de Museos del ICC proponen volver sobre la relación entre la palabra y el objeto en los pueblos indígenas: ¿cuál es la importancia del lenguaje en un momento en el que el sentido de los entornos y los objetos se transforman?

a’yupüjaa - coser

Indígenas wayùu (Guajira)
Manta wayúu
Ca. 1974

Manufactura (algodón e hilo)
Reg. P02992
Colección ICC - Museo Lingüístico-Etnográfico


 

País a la medida Colombia en palabras, imágenes y objetos

 

   Exposición realizada entre el Instituto Caro y Cuervo y el Museo de la Independencia con el objetivo de mostrar diferentes proyectos políticos que procuraron medir y narrar de diversas formas el territorio que hoy ocupa la República de Colombia. 

 

¿Por qué se crean mapas y cartografías? ¿Por qué se mide el espacio? La necesidad aparente de crear modelos y esquemas para representar países es el centro de esta exposición. Aquí presentamos algunos mecanismos que ilustran cómo los gobiernos crean imaginarios de las comunidades, al decir Benedict Anderson (China, 1936). Unos mecanismos que a su vez se cristalizan en mapas, atlas u otro tipo de modelizaciones de nación. Partiendo de esa inquietud se desarrolla la iniciativa conjunta del Museo de la Independencia-Casa del Florero y el Instituto Caro y Cuervo, materializada en esta exposición temporal en la que se abordan dos proyectos políticos: la Comisión Corográfica y el Atlas Lingüístico-Etnográfico de Colombia (alec).

 

País a la medida Colombia en palabras, imágenes y objetos

 

 

Ponerse de ruana. Homenaje a García Márquez

 

     Conmemorar a Gabriel García Márquez (Aracataca, 1927 –  México, 2014) en su primer año de muerte es una oportunidad para recordar la relación del escritor con la ruana. Símbolo de la industria de Nobsa - Boyacá, a la que hace referencia la expresión coloquial “ponerse de ruana”. Esa prenda de vestir que lució el escritor y periodista en 1954 cuando visitó como corresponsal del periódico El Espectador el departamento de Boyacá y con la que Artesanías de Colombia vistió a los miembros de la delegación colombiana que lo acompañaron a recibir el Premio Nobel a Estocolmo en 1982. Ese tradicional atavío colombiano que se destaca en el retrato tomado por Ruven Afanador (Bucaramanga, 1959) en México en 1990, para la portada de la revista Los Angeles Times.

     La ruana es el manto de prenda más utilizado en la región andina de Latinoamérica. La historiadora Aida Martínez Carreño lo señaló como un vestido que entreteje la tradición indígena y la labor española, desde 1584. Jorge Juan y Antonio de Ulloa hablan del “capisayo” en 1734 para referirse a una manta con un agujero en el medio por el que se mete la cabeza. Aunque se trata esencialmente del mismo tipo de prenda, en México es conocida como “zarape”, “jaronga” o “gabán” cuando son más pequeños. En Venezuela y Ecuador se le llama de la misma manera.

     En esta ocasión, el Instituto busca entonces conmemorar al escritor colombiano en relación con este objeto presente en su producción literaria. Ícono tanto de la región boyacense, como del país entero e incluso de una buena parte de las poblaciones campesinas de los andes de América del Sur.

 

Ponerse de ruana. Homenaje a García Márquez

 

 

José Joaquín Montes. El observador silencioso

 

     “La lengua como instrumento de la cultura de un pueblo y molde necesario de su desarrollo” , guió la vocación científica de José Joaquín Montes Giraldo (Manzanares, 1926 - Bogotá, 2014), quien alcanzó el título de jefe en el Departamento de Dialectología del Instituto Caro y Cuervo, al cual ingresó en 1954 y donde estuvo vinculado hasta 2006, dictando la cátedra de Dialectología en el Seminario Andrés Bello.

     La amplitud y profundidad de conocimientos en materia de dialectología, lingüística y sociolingüística del profesor Montes quedaron plasmados en su bibliografía que consta de 16 libros (propios o en colaboración con otros colegas), sus 276 artículos y en las reseñas de 236 libros y 164 revistas nacionales y extranjeras que son de obligatoria consulta para quienes realizan estudios de licenciatura, posgrado o doctorado.

     Con la presente exposición fotográfica, dedicada al profesor Montes, se da inicio a una serie de exhibiciones temporales que exploran la riqueza del Atlas Lingüístico-Etnográfico de Colombia (ALEC). Las 70 fotografías aquí exhibidas, pertenecen al fondo documental del ALEC que resguarda la Biblioteca José Manuel Rivas Sacconi en Yerbabuena, y muestran el trabajo de campo desempeñado por Montes Giraldo entre 1956 y 1976. En el marco del 28o. Congreso de Lingüística, Semiótica y Literatura y el Segundo Congreso Internacional de Lingüística, el Instituto Caro y Cuervo y el Departamento de Lingüística de la Universidad Nacional de Colombia, rinden homenaje al silencioso maestro Montes.

 Jose Joaquin Montes

 

Conticinio. Una década sin Fernando Charry Lara

 

     El 22 de julio de 2004 murió en Washington el poeta, abogado, crítico literario y profesor de literatura Fernando Charry Lara. La presente exposición recuerda, a través de tres apartados temáticos (vida, obra y crítica), sus aportes a la literatura colombiana y su dedicada labor docente en el Seminario Andrés Bello del Instituto Caro y Cuervo por más de 20 años.

     Su obra poética heredó del autor nariñense Aurelio Arturo la discreción y la contención en la palabra. Los críticos de la obra de Charry Lara coinciden en señalar que su producción se caracteriza por la brevedad, la lucidez crítica y la intensidad expresiva.

     Para Charry Lara la noche fue un gran motivo de su creación poética, por ello, el conticinio, esa hora de la noche en que todo está en silencio, da título a esta exposición conmemorativa.

 

 

 

 

 

Guía de estudio - Juntos pero no revueltos. Shakespeare y Cervantes 1616 . 2016

Guía de estudio - El alma de las palabras. Félix Restrepo Mejía, S.J.

Guía de estudio- Diccionario de Colombianismos

Guía de estudio - Ponerse de ruana. Homenaje a García Márquez

Guía de estudio - José Joaquín Montes. El observador silencioso.

Guía de estudio - Conticinio. Una década sin Fernando Charry Lara

Etnografía

La realización del Altas Lingüístico-Etnográfico de Colombia (ALEC) trajo consigo la conformación de una completa muestra etnográfica de la vida campesina en más de 200 municipios de Colombia desde la década de 1960 hasta finales del siglo XX.

Colección Etnografía cura yai - tigrillo, ocelote


Indígenas siona (Putumayo)
Collar
Ca. 1966
Manufactura (ensamblaje de dientes de tigre)
Reg. P02961
Donado por Consuelo Eraso Annexy con destino a la Colección ICC - Museo Lingüístico-Etnográfico (1966)

Los collares en los rituales de yagé son generalmente utilizados por los taitas o shamanes encargados de dirigir la sesión. Los collares de dientes de tigre son el símbolo del poder y de la jerarquía del taita en el pueblo.

 

Artes decorativas

    Mobiliario, enseres de casa y otros testimonios muebles de la vida diaria en el siglo XIX, que pertenecieron en su momento a las familias Caro, Cuervo, Marroquín

Artes decorativas Sin identificar


Silla
Siglo XVII
Madera (tallada y policromada con apliques en tela y cuero)
126 x 56 x 46 cm
Reg. en proceso
Colección ICC

 

 Su estilo está inspirado en la antigüedad grecolatina. La silla se caracteriza por el énfasis y el exceso de ornamentación, típicos de la Europa del siglo XVII. Las características consistían en reproducir el modelo francés. En el mobiliario aparece el uso de maderas naturales tales como el abedul de Carelia. Se da una audacia de formas, motivos recargados, se usan las patas de sable, con esfinges, bustos de mujer, aves egipcias, delfines, cisnes, gavillas de trigo, etc. Las sillas más apreciadas son las que tratan los motivos con mayor audacia. Para estos muebles se utilizan maderas doradas, también se emplean adaptaciones del rococó con decoración bucólica y se hace una interpretación orientalista del estilo gótico catedral para el mobiliario.



Pintura y escultura

 Esta es una de las áreas más ricas del patrimonio resguardado por el Instituto Caro y Cuervo (ICC). Testimonios de las manifestaciones artísticas de los siglos XVIII, XIX y XX firmados por nombres reconocidos por la historiografía nacional.

 

Retrato hablado. La imagen sobreviviente de Nariño Retrato hablado. La imagen sobreviviente de Nariño

Autor sin identificar

Paisaje línea ecuatorial o Equinoccio
s.f.
Óleo sobre tela
Reg. P00110
Colección ICC – Casa Cuervo Urisarri

Autor sin identificar

Alto relieve de Jorge Isaacs Ferrer
Siglo XIX
Yeso y madera
55 x 41 x 6 cm.
Reg. P1023
Colección ICC - Museo de Yerbabuena

 

    

 

 

Artes gráficas

    Grabados, dibujos, planos y material editorial relacionado, en su gran mayoría, con el movimiento romántico y con las redes intelectuales y familiares en Colombia, son el área más numerosa y frágil en las colecciones del ICC.

 

Artes decorativasArtes decorativas Fabricación europea

Matrices y tarjetas de presentación de Ángel Augusto y Rufino José Cuervo Urisarri
Ca. 1890
Grabado (cobre)
Impresión (tinta sobre papel)
Regs. P00061 y P00062
Colección ICC (1974)

Indumentaria

    El ICC custodia una importante colección de indumentaria tradicional popular de Colombia, producto de las visitas de campo realizadas en el desarrollo del Altas Lingüístico-Etnográfico de Colombia (ALEC).
 
Así mismo, se conservan algunos trajes y accesorios testimoniales de personajes relacionados con la literatura colombiana.

Artes decorativas

a’yupüjaa - coser

Indígenas wayùu (Guajira)
Manta wayúu
Ca. 1974
Manufactura (algodón e hilo)
Reg. P02992
Colección ICC - Museo Lingüístico-Etnográfico

 

Portafolio de servicios

 

  1. VISITAS GUIADAS 
  • Recorridos permanentes Casa de los Cuervo Urisarri
  • Recorridos programados Casa de los Cuervo Urisarri

 

Aspectos generales 

  • Horario y reserva

Es conveniente establecer tanto un horario fijo para las visitas, como un sistema de concertación de citas, fundamental para conocer con anterioridad las características del grupo y poder enfocar/diseñar el tema de la visita en consecuencia. 

  • Horario fijo recorridos: 11 a.m. y 3 p.m. (lunes, martes, miércoles, jueves y viernes).
  • Contacto: museos@caroycuervo.gov.co 
  • Información del Coordinador del Grupo (persona que diligencia la solicitud): Nombre(s), Apellido(s), Dirección, Documento de identidad, Teléfono fijo y extensión, Teléfono móvil, Correo electrónico.
  • Fecha y horario sugerido para la realización de la visita, 2 opciones posibles. (Se recomienda hacer la solicitud con 10 días de antelación a su visita)
  • Se debe especificar el tema de interés, según las opciones que el grupo de comunicación especificará en el correo electrónico de respuesta a la solicitud del recorrido.
  • La visita no tiene ningún costo.
  • La atención a públicos en situación de discapacidad debe ser notificada en el momento de realizar la reserva de la visita guiada. Esto se debe a que no contamos con la estructura arquitectónica apta recibir este tipo de solicitudes.

 

  • Requisitos de ingreso
  • Favor presentarse 15 minutos antes de la hora programada - para cumplir los procedimientos requeridos de registro e ingreso a el Instituto Caro y Cuervo- en la puerta de acceso en la Calle 10 No. 4-69.
  • Se solicita abstenerse de ingresar bolsos y maletines a las salas de exposición. No se dispone de casilleros para guardar este tipo de elementos y/o equipos.

 

  • Duración

Es preferible no excederse del tiempo antes que extenderse demasiado, ya que se corre el riesgo de desmotivar a los oyentes.

El tiempo estimado debe oscilar entre 30 y 40 minutos, aunque esto puede sufrir variaciones en función de la extensión de la exposición, del recorrido y de la involucración del grupo.

En consecuencia, hay que gestionar bien el tiempo del que se dispone para educar y distraer en partes iguales.

 

  • Tamaño de los grupos

En lo que respecta a la dimensión del grupo, en general, se aconseja que no sea muy numeroso, con el fin de poder atender a todo el mundo y ofrecer explicaciones adecuadas para una mejor comprensión de la muestra. El número máximo debe rondar las 30 personas, siendo así se repartirían en subgrupos de 15 personas, asegurando la participación de todos y la existencia de diversidad de opiniones. De igual forma, también es fundamental establecer un número mínimo de personas para la realización de la visita guiada que sería de 4.

 

  • Medios materiales y humanos

Es imprescindible conocer los recursos materiales disponibles y prever los que van a ser necesarios para el desarrollo del programa.

 

  • Formación/capacitación

El comunicador educativo debe poseer experiencia y/o formación técnica/práctica, además de recibir capacitación específica por parte del Instituto Caro y Cuervo (si fuese necesario) para un mayor conocimiento del contenido de la exposición. 

Antes de comenzar, el comunicador educativo debe tener claros los puntos clave del recorrido de la muestra, los objetivos que se persiguen con la visita y las características del grupo. 

  • Medios materiales proporcionados

En el caso de que así esté dispuesto en la metodología, se facilitarán materiales para que los visitantes participen en ejercicios didácticos.

 

  • Diseño de actividades

Se define el itinerario y la ruta a seguir para así poder preparar un discurso coherente y atractivo para el visitante. A la hora de programar el recorrido por parte del grupo de comunicación educativa, es beneficioso intercalar actividades, con el propósito de involucrar a los visitantes en la exposición. Estas actividades deben ser de carácter exploratorio, tanto educativo como recreativo, que estimulen la curiosidad y la creatividad. 

Las actividades deben adecuarse a cada exposición y a la edad de los destinatarios. Pueden proponerse diferentes preguntas para la reflexión sobre lo visto, aparte de una breve información básica.


Las visitas guiadas a la sede del Instituto Caro y Cuervo en Yerbabuena se retomarán cuando el museo se encuentre abierto.

 

  1. EXPOSICIONES 

EXPOSICIÓN DE CORTO Y MEDIANO PLAZO: Es una exposición que se realiza para ser exhibida por un periodo corto de tiempo, se realiza en recintos que deben adaptarse rápidamente a las necesidades particulares de cada muestra. 

EXPOSICIÓN DE LARGO PLAZO: Son exposiciones que permanecen en el mismo lugar y que se encuentran abiertas al público por tiempo indefinido, así mismo, identifican al museo dentro de una categoría temática determinada. Sus contenidos temáticos se soportan en procesos de investigación y selección.


Palabras de fe. Retratos de vidas espirituales 

Horario salas Museo Casa de los Cuervo Urisarri: Lunes a viernes 9 a.m. – 5 p.m.

 

 

Cursos 

 



La muerte en los conventos femeninos: Colombia, España y México - Alma Montero

 

Cultura conventual femenina en la Nueva Granada - Jaime Borja

 

Ver, escribir y rezar. Sor María Anna y la bóveda del coro del convento de Santa Rosa de Lima

 

Santa Teresa y las imágenes sagradas: el arte al servicio de la mística

 

Santa Teresa en los escritos de las monjas novohispanas

 

 

 

 

Agradecimientos

    

Casa Museo Quinta de Bolívar

Instituto Humboldt

Museo de la Independencia – Casa del Florero

Museo Nacional de Colombia

 

Abimelec Martínez

Adriana Nieto Triviño

Andrés Rodríguez Escallón

Andrii Castro Laschivski

Ángela Gómez Cely

Angélica Caballero Pedraza

Angélica María Díaz Vásquez

Bertha Aranguren

Carolina Romero

Cristina Lleras Figueroa

Daniel Castro Benítez

Diana de Obando

Elvira Pinzón Méndez

Enrique Cárdenas Olaya

Jennifer Cortés

Juan Carlos Cipagauta

Léster Daza

Liliana Junco

María Catalina Plazas García

María Custodia Ríos de Ardila

María José Echeverri Uribe

Nicolás Caro Urrea

Norma Juliana Jiménez Pava

Olga Isabel Acosta Luna

Orlando Obando

Pablo Vargas

Samuel León Iglesias

Samuel Abril

Simón Rojas Gutiérrez

 

Dessvan – Domesstico

IncDecals

PorMil

Taller La Puerta Roja

Vivero La Mana

Guía de estudio - La plazuela y el monumento a Rufino José Cuervo en Bogotá



Institución de Educación Superior por autorización del Ministerio de Educación Nacional según el artículo 21 de la Ley 30 de 1992.
Reconocimiento personería jurídica: Ley 5 de 1942. Código SNIES:9108. Vigilada Mineducación. Entidad adscrita al Ministerio de Cultura.